Cuando el reino de Groovyland se ve amenazado por el malvado hechicero Cascarrabias y su temible Dragón, la Princesa Amanecer acude a la única persona capaz de salvarlos: Terry, un jóven ajeno al psicodélico mundo que sólo quiere regresar a casa. De esta manera, Terry no sólo deberá internarse en un reino mágico, donde los dragones o los árboles que hablan son cosa de todos los días, sino que además deberá encontrar la fuerza y las agallas para, junto con la Princesa Amanecer, detener a Cascarrabias y a su malévola magia, antes de que haga de Groovyland, el más triste y miserable de los reinos.